|

CONOCIENDO A DON BOSCO – 01

message pour faire une rencontre creation site de rencontre open source view TEMA N° 1:  UNA HISTORIA QUE VIENE DE LEJOS

dejtingsajt happy pancake xoai check http://braelyn.xyz/2017 trou noir rencontre trou noir Objetivo: Conocer los rasgos característicos de la espiritualidad salesiana.

http://jacqueline2.xyz date outfit london incontro divino firenze here I)  UNA VIDA, UNA RESPUESTA

rencontres amicales sur montpellier Todo comenzó un 8 de Diciembre

Tenía entonces unos 30 años. Fue el  encuentro que tuvo con un muchacho de nombre Bartolomé Garelli, el 8 de diciembre de 1841: “En el día de la Inmaculada Concepción de María estuve a punto de vestirme los Sagrados Ornamentos para  celebrar la Santa Misa. El sacristán, José Comotti, viendo a un joven en el lugar lo invitó para que viniera a ayudar a Misa.

–         No sé – Le respondió el joven avergonzado.

–         ¡Ven! – Le contestó el otro- quiero que ayudes a misa.

–         No sé – Repitió el jovencito- nunca lo he hecho.

–       ¡Qué animal eres! – Dijo el sacristán furioso – Si no sabes ayudar a misa ¿para qué vienes a la sacristía? Y diciendo esto tomó un plumero y golpeó el hombro y la cabeza del muchachito.

–         ¿Qué haces? – Grité yo en alta voz- ¿Por qué lo golpeas?

–         Porque viene a la sacristía y no sabe ayudar a misa.

–         Ha hecho mal…

–         Y a Ud. ¿qué le importa?

–         Es mi amigo. Llámalo inmediatamente. Tengo que hablar con él.

El muchacho llegó mortificado. Tenía la cabeza rapada, la chaqueta con manchas de cal. Era un joven inmigrante. Entonces le pregunté con amabilidad:

–         ¿Has escuchado misa?

–         No.

–         Ven a escucharla, luego te hablaré de algo que te va a gustar.

Terminada la misa y la acción de gracias lo llevé al corito y yo con la cara bien alegre le hablé y le dije:

–         Buen amigo, ¿cómo te llamas?

–         Bartolomé Garelli.

–         ¿De dónde eres?

–         Del pueblo de Asti.

–         ¿Qué oficios tienes?

–         Soy albañil.

–         ¿Está vivo tu padre?

–         No, ya murió.

–         ¿Vive tu mamá?

–         También ella murió.

–         ¿Cuántos años tienes?

–         Dieciséis.

–         ¿Sabes leer y escribir?

–         No.

–         ¿Sabes cantar?

–         No.

–         ¿Sabes silbar? Aquí Bartolomé se rió. Comenzábamos a ser amigos.

–         ¿Hiciste la primera comunión?

–         Todavía no.

–         ¿Te has confesado?

–         Si, cuando era más chico.

–         Y, ¿te vas al catecismo?

–         No me atrevo. Los chicos se ríen de mí.

–         Y  si yo te enseñara el catecismo ¿vendrías?

–         Si, con mucho gusto.

–         También ¿en este lugar?

–         Si, pero con tal que no me peguen.

–         Quédate tranquilo. Ahora que eres mi amigo nadie te tocará.

–         ¿Y cuando quieres que empecemos?

–         Cuando Ud. quiera.

–         ¿Ahora mismo?

–         Si, con mucho gusto.

Don Bosco se arrodilló y rezó el Ave María. Después le hizo a Bartolomé una primera catequesis y lo invitó a volver el siguiente domingo a otras catequesis, pero trayendo algunos amigos más. Así, al domingo siguiente, vinieron los primeros nueve jóvenes a la catequesis con don Bosco. Con esto había nacido la gran obra de los oratorios salesianos al mejor estilo de su pedagogía.

Short URL: http://www.salesianosayacucho.edu.pe/?p=1866

Posted by on Ago 14 2012. Filed under EDUCADORES SALESIANOS. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

Comments are closed



Recently Commented